Hola soy la taza mery, estoy muy triste porque recuerdo
aquel día en el que mi dueña me compró me tenía bastante aprecio y todos los
días yo era la que le daba el desayuno.
Sentía bastante gustito porque sentía el frío en los días de
verano que me daba un agradable gusto, el calorcito en el invierno ya que se
servía unos cafés calentitos.
Ahora mi dueña se ha comprado una nueva taza y me ha dejado
de lado en el armario ya ni me mira L
trato de sonreírle pero soy un fantasma para mi dueña.
bueno... muy cortita pero te la anoto.
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